GNOSIS. CONCEPTO Y ORIGEN

Anunciando el alba de un nuevo día para el confundido hombre de nuestro tiempo, emerge como sol de bienaventuranza la Gnosis de ayer, de hoy y de siempre.

Este vocablo (Gnosis) encierra la imagen de un conocimiento ardientemente anhelado por una élite misteriosa (autoseleccionada) y divorciada enteramente del intelectualismo charlatán, insulso, ambiguo, especulativo y absolutamente vano.

Designa la palabra GNOSIS, a la ciencia de todas las ciencias, al arte que, como fruto de una inspiración revelada, eleva al artista hasta fusionarlo con su obra, conformando así un binomio de expresión trascendental. No siendo la Gnosis una filosofía, es, sin embargo, el eslabón que enlaza la cadena histórica del desarrollo del pensamiento humano y da, asimismo, precisas y lógicas respuestas al inquietante dilema del SER y del NO SER, que se debate en el terreno concientivo y cognoscitivo de toda persona.

No es la GNOSIS una religión per se y no obstante es la clave del legítimo «RELIGARE»,

 

sustentado en todo sistema religioso, cualquiera fuese su época de aparición y su ámbito de expresión.

Muchas definiciones han pretendido monopolizar, para sí, el verdadero sentido de aquello que debemos comprender como GNOSIS o GNOSTICISMO. Esto crea cierta dificultad cuando se trata de plantear in extensu el desarrollo del pensamiento gnóstico, debido en gran parte a que muchos de los documentos fidedignos que estructuraron el sistema gnóstico de otros tiempos, hoy no existen ya; y en consecuencia esto ha dado origen a muchas afirmaciones «aventureras» vertidas por algunos investigadores carentes de fuentes idóneas en torno a la materia.

Los diccionarios enfatizan que el vocablo GNOSIS es de origen griego y señala en sentido general a un CONOCIMIENTO. Empero, en un sentido más profundo, el vocablo GNOSIS alude a un Modus Operandis que explica los fenómenos físicos y metafísicos concernientes al Universo y al hombre como «protagonista».

 

 
  CORPUS GNOSTICUM      

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