Los investigadores eclécticos (imparciales) han afirmado siempre que el GNOSTICISMO es un fenómeno muy peculiar ligado a la actividad de la CONCIENCIA en el hombre, en su afán de descifrar los misterios que relacionan su existencia con su creador y los sucesos derivados de este lazo ignoto.

El estudio científico del GNOSTICISMO CRISTIANO tuvo sus pioneros: Chieslet en el siglo XVII, de Beausobre en el siglo XVIII, al igual que Mosheim; pero fue a comienzos del siglo pasado cuando se desarrolló (trabajos de Horn, Neander, Lewald, Baur, etc.).

La importante «Histoire crítique du gnosticisme» de Jacques Matter, París 1828, reeditado en Estrasburgo en 1843, constituyó durante

 

mucho tiempo una obra clásica sobre gnosticismo. 1843,constituyó durante mucho tiempo una obra clásica sobre gnosticismo.

Todos estos autores y muchos otros más, dejan entrever en sus afirmaciones que: «Si el gnosticismo no fuera más que una serie de aberraciones doctrinales, propias de herejes cristianos de los tres primeros siglos, su interés sería puramente arqueológico. Pero es mucho más que eso, la actitud gnóstica aparecerá espontáneamente, más allá de cualquier transmisión directa. El gnosticismo es una ideología mística que tiende a reaparecer incesantemente en Europa y otros lugares del mundo en épocas de grandes crisis ideológicas y sociales».

 

         CORPUS GNOSTICUM

     

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