La respuesta hay que buscarla en los principios de fondo de la doctrina gnóstica, y no en los delirios de grandeza que han padecido algunos «líderes políticos» que se han creído, para sí mismos, predestinados para gobernar el mundo. El auténtico GNOSTICISMO sólo tiene una finalidad que ya hemos comentado en párrafos anteriores y es la de HACER CONSCIENTE AL HOMBRE DE SU DEBER PARA CON LA RAZÓN DE SU EXISTENCIA, SIENDO ESTA ÚLTIMA SU REAL SER INTERIOR.

Nunca ha sido culpa de la GNOSIS el que algunos sujetos (a veces ligados a la política) creyéndose a sí mismos como GNÓSTICOS, hayan cometido actos contra el orden, las buenas costumbres y en general contra la humanidad. Este caso es parecido al de aquellos «señores inquisidores católicos» de la Edad Media, quienes lejos de ser la encarnación de principios cristianos, sin embargo se arropaban con el manto de la cristiandad para cometer crímenes contra inocentes y contra hombres ilustrados. Los verdaderos cristianos sabrán excusarnos y comprender lo que queremos exponer con

 

con este ejemplo. «No todo lo que brilla es oro», dice el adagio popular.

Las locuras de muchos pseudo-gnósticos que han existido en algunas épocas de la historia, no encajan desde ningún ángulo con la doctrina gnóstica primitiva, ni con la actual. El GNOSTICISMO predica siempre el AHIMSA (la no violencia), y aquellos que arguyan la violencia como excusa para sus cometidos y pretendan presentarse como gnósticos, son un fiel reflejo del FARISEÍSMO existente en todas las épocas y doctrinas de la humanidad.

En este sentido, podemos afirmar enfáticamente, sin temor a equivocarnos que «LA GNOSIS ES REVELACIÓN O DEVELACIÓN REFINADA, SINTETISMO CONCEPTUAL, MÁXIMOS LOGROS».

He aquí otra pregunta importante de dilucidar, para salud de nuestro asiduo lector: ¿POR QUÉ SE DICE DESDE DETERMINADOS SECTORES QUE EL GNOSTICISMO ES TRAUMATIZANTE?

 
  CORPUS GNOSTICUM      

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