Las teorías sólo sirven para ocasionarnos preocupaciones y amargarnos la vida.

Quieren las pobres gentes del intelecto meter el océano dentro de un vaso de cristal, suponen que la universidad puede controlar toda la sabiduría del universo y que todas las leyes del Cosmos están obligadas a someterse a sus viejas normas académicas.

Pretenden los amantes de la razón escudriñar los arcanos de la Naturaleza con la pobre facultad del intelecto. No podríamos nosotros negar que la mente y la razón son útiles en el terreno de la vida práctica para realizar ciertas tareas cotidianas, pero pretender con el intelecto analizar y resolver los grandes misterios de la vida y de la muerte es como pretender observar las estrellas con microscopio o las bacterias con telescopio.

Realmente, información intelectual no es vivencia. Erudición no es experimentación. El ensayo, la prueba, la demostración exclusivamente tridimensional no es unitotal, íntegra.

 
  CORPUS GNOSTICUM      

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