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GNOSIS Y CRISTIANISMO P.: ¿Creen los gnósticos en la Virgen, en los ángeles, etc., etc.?R.: “Los
mártires, santos, vírgenes, ángeles y querubines, son los mismos Dioses,
Semidioses, Titanes, Sílfides, Cíclopes y mensajeros de la mitología pagana”. “La Trimurti cristiana: el Padre, el Hijo y el
Espíritu Santo, tienen su exponente en todas las Trimurtis religiosas de
antiguas religiones: Osiris, Isis y Horus en el Egipto antiguo; Brahma, Vishnú
y Shiva en la India; Kether, Chokmah y Binah en la religión hebrea, etc.”. “Todos los cultos tienen sus Cielos (las
dimensiones superiores del espacio o Aeones de la Cábala hebraica) y su
contraparte: los Infiernos, conocidos también como Avernus (para los antiguos
romanos), Tártaro (para los antiguos griegos), Patala (entre los pueblos del
indostan), Mixtlán (entre los antiguos aztecas), Xibalbá (entre los antiguos
mayas), etc. “Jesús el Cristo es representado entre la antigua
religión Persa como Ormuz, Ahura-Mazda, el terrible enemigo de Ahriman (Satán),
que llevamos todos los seres humanos dentro. Entre los indostanes, Cristo
equivale a Krishna y el evangelio de Krishna es muy semejante al de Jesús de
Nazareth. Entre los antiguos egipcios, Cristo era Osiris y todo aquél que lo
encarnaba era de hecho un Osirificado. Entre los chinos es Fu-Hi, el Cristo
Cósmico quien compuso el I-King, libro de las leyes y nombró ministros a los
que denominaba dragones. Entre los griegos, el Cristo era llamado Zeus (que era
a su vez el Júpiter romano), el Padre de todos los Dioses. Entre los aztecas es
Quetzalcoatl, es el principio Crístico entre los antiguos mexicanos. Entre los
antiguos germanos, Cristo es Balder, el Cristo asesinado por Holder, Dios de la
guerra, con una flecha de muérdago, etc. Así podríamos citar al Cristo Cósmico
en millares de libros arcaicos y viejas tradiciones que vienen de millones de
años antes de Jesús de Nazareth”. “María, la madre de Jesús, es la misma Isis
egipcia, la Juno de los griegos, Deméter, Ceres, Maia o Marah hebraica, es la
misma Tonantzin azteca, etc., que recibe a su hijo en una inmaculada
concepción. Fu-Hi, Quetzalcoatl y Buda y, muchos otros, son el resultado de
inmaculadas concepciones. Estas abundan realmente en todos los cultos
antiguos”. “La María Magdalena es, fuera de toda duda, la
misma Salambo, Matra, Ishtar, Astarté, Afrodita y Venus de todas las antiguas
religiones del pasado. María Magdalena, la pecadora arrepentida, es la misma
Gundrigia o Kundri en el drama Wagneriano. Todos los cultos antiguos han
intentado conducir al hombre a la única gran verdad y es de esto que resulta
asombroso el gran parecido de todas las formas religiosas, la repetición de
símbolos, de ideas, etc.”. P.: ¿Pero, mire usted, podría decirme usted qué es el Cristo para la Gnosis?R.: El
Cristo es un principio cósmico impersonal. Pero tal principio puede ser
asimilado por un hombre debidamente preparado para ello. Por ello, este
principio Crestos fue venerado en los misterios de Mitra, de Apolo, de
Afrodita, de Júpiter, de Jano, de Vesta, de Baco, Astarte, Deméter, etc. “El Nazareno Jesús-Iesus-Zeus, fue el hombre que
encarnó totalmente el principio Crístico universal. Antes de él, muchos otros
Maestros encarnaron ese principio Crístico del Fuego. El adorable Khristus
deviene de arcaicos cultos al fuego. Las letras P (símbolo de Piros, en griego:
fuego) y la X (símbolo de la cruz) significan el jeroglífico de producir Fuego
Sagrado”. “El Rabí de Galilea es un Dios porque encarnó
totalmente el principio Cristo Cósmico. Hermes, Krishna, Dioses son porque encarnaron
al Cristo Cósmico”. “El principio Cristo es siempre el mismo. Los
Maestros que lo encarnaron son Budas vivientes. Entre estos últimos, siempre
existen jerarquías. El Buda Jesús es el Iniciado más exaltado de la Gran
Fraternidad Universal Blanca”. P.: Bueno, llegados aquí, dígame por favor ¿cómo ve la Gnosis a las religiones?R.: Para
la Gnosis, todas las religiones son como perlas sagradas engarzadas en la
diadema de la Divinidad. Si hacemos un estudio comparativo de religiones
veremos que todas ellas descansan sobre los mismos pilares. Religión es una
palabra que proviene del término latínico: RELIGARE, es decir, el objetivo de
todo principio religioso es “religar”, volver a unir al hombre con la
Divinidad, regresar al punto de partida original, al SER de la filosofía
experimental. De hecho, sólo existe una sola religión, única y
cósmica. Esta religión asume diferentes formas según los tiempos y las
necesidades de la humanidad. Resultan, pues, absurdas, las luchas religiosas,
porque en el fondo todas son únicamente modificaciones de la religión cósmica
universal. P.: ¿Dígame una cosa, por qué existen tantas religiones?
R.: Cuando
una forma religiosa ha cumplido su misión, se desintegra. Jesús el Cristo, fue
de hecho el iniciador de una nueva era. Jesús fue una necesidad religiosa de la
época. La casta sacerdotal pagana, a fines del imperio romano, había caído en
el más completo descrédito. Las muchedumbres ya no respetaban a los sacerdotes
y los artistas satirizaban en comedias a los divinos rituales, mofándose
sarcásticamente de las divinidades del Olimpo y del Averno. Era doloroso ver
cómo esas gentes imitaban al Dios Baco, en una mujer borracha, y otras veces lo
caricaturizaban como un borracho panzón montado en un burro; a la inefable y
bendita Diosa Venus la representaban como una mujer adúltera que andaba en
busca de placeres orgiásticos, seguida por las Ninfas que eran perseguidas por
sátiros al frente de Pan y Baco. Por aquella época fue cuando muchos sacerdotes
paganos se convirtieron en vagabundos, comediantes, titiriteros, limosneros.
Las personas comunes y corrientes se burlaban de ellos y los corrían a
pedradas. Ya esa forma religiosa había cumplido su misión y ahora no le quedaba
más remedio que la muerte. El mundo necesitaba algo nuevo. La religión
universal necesitaba manifestarse con una nueva forma. Jesús fue entonces el
iniciador de esa nueva era. Jesús el Cristo, fue de hecho el héroe divino de la
nueva edad. Nosotros, los gnósticos, no estamos en contra de
ninguna religión porque esto sería absurdo. Todas las religiones se necesitan.
Todas las religiones son manifestaciones diversas de la religión cósmica
universal e infinita. Lo grave, lo lamentable sería un pueblo sin religión.
Creemos que todas las escuelas religiosas, credos, etc., cumplen su misión
enseñando. Lo importante es que la gente siga la senda de la comprensión y del
amor. El amor no perjudica a nadie, no daña a nadie. La Gnosis es la llama de
donde salen múltiples religiones, escuelas espirituales, creencias, etc. La
Gnosis es Sabiduría y Amor. P.: ¿Ustedes, los gnósticos aceptan los Sacramentos cristianos?
R.: Obviamente
que aceptamos los Sacramentos cristianos, pero en su versión real. Los
Sacramentos son maravillosos y tienen explicaciones realmente trascendentales y
practicas para la vida del ser humano. P.: ¿Que me quiere usted decir con eso?
R.: Simplemente
que las gentes reciben los Sacramentos cristianos como una simple formalidad
religiosa, sin saber el por qué de cada Sacramento. Esto es muy triste porque en
el fondo las gentes no aumentan su fé debido a que no saben llevar a
la práctica verdadera dichos Sacramentos. P.: Pero, oiga usted, eso no es culpa de las gentes...
R.: Ciertamente,
amigo mío, no es culpa de las gentes, pero sí de los líderes religiosos de
variadas religiones que se hacen llamar cristianas. P.: Bueno, pues entonces dígame ¿cómo conciben ustedes el Bautismo?
R.: El
Bautismo es una ceremonia sacramental que contiene, en sí misma, elementos
teológicos y metafísicos muy importantes. Asimismo, el bautismo es el preámbulo
de algo maravilloso que mas tarde, en la edad adulta, la persona bautizada
podrá verificar mediante la práctica. Ese algo maravilloso es la ciencia de la Alquimia. Dicha ciencia que hoy ha sido
vilipendiada por los intelectuales y filósofos materialistas de nuestros días,
tiene un fundamento real y muy sagrado. Mediante la Alquimia ciertamente el ser
humano cumple con los preceptos del Bautismo. Siempre se ha dicho que mediante
el Bautismo borramos de nosotros el pecado original cometido por Adán y Eva,
cuando cometieron el delito de desobedecer a los seres divinos y mordieron la
manzana del deseo. Todo esto hay que entenderlo, querido amigo. Hay que saber,
por ejemplo, que Adán y Eva no fueron una pareja única viviendo en el famoso
Paraíso (estado de Conciencia angelical). Adán representa a todos los hombres y
Eva representa a todas las mujeres que vivían en tiempos de la Lemuria. La
Lemuria existió realmente como continente, hoy desaparecida bajo las aguas del
océano pacífico. En esos tiempos lemúricos fue cuando la humanidad cometió por
primera vez el delito o pecado llamado: FORNICACION. A partir de allí la humanidad se acostumbró a perder sus
aguas sexuales y esto originó el Ego animal dentro de la humana criatura. Por eso, en el
Bautismo recibimos las aguas bautismales y la sal de la sabiduría. Y nuestros
padres o padrinos tienen en sus manos un cirio o veladora para significar que
mediante la simbólica sal y el agua recibiremos el Fuego Sagrado que habrá de
iluminarnos un día y que desintegrará totalmente nuestro Ego múltiple y animal.
Indubitablemente, amigo mío, no puedo en estas cuartillas explicarle hondamente
todo lo que simboliza la sal y todos los pormenores del agua bautismal pues eso
implicaría una cátedra gnóstica sobre la Alquimia. Mediante la Alquimia podemos
recuperar la Castidad en la mente, en el corazón y en el sexo. Esto es lo que
hace verdaderamente trascendental el Sacramento del Bautismo. Algunas
religiones cristianas, como la ortodoxa griega, mantienen aún ciertos elementos
antiquísimos relacionados con el Bautismo. Por ejemplo, en la ceremonia
bautismal se le pide, ante todo, al padrino del niño que va a ser bautizado,
que conjure a Satanás (al Ego animal) haciendo la cruz con un soplo de aire
hacia los cuatro puntos cardinales. Esto es significativo porque el soplo de
aire nos pone en relación con el hálito divino que todos llevamos dentro y que
está constituido por nuestros principios anímicos. Igualmente, en la práctica
de la Alquimia, juega un papel preponderante el control de la respiración. El
aire, el agua, el fuego y la tierra son los cuatro elementos que operan dentro
de nosotros el milagro de nuestra iluminación. Esos cuatro elementos están
representados dentro de nosotros. El aire lo inhalamos constantemente, el agua
la llevamos en los líquidos linfáticos, la sangre y las energías creadoras. La
tierra está representada por nuestros huesos y el fuego por nuestro erotismo.
Aprendiendo a manipular estos elementos, mediante la Alquimia, podemos ciertamente
borrar de nosotros el pecado original cometido por los ancestros de la
humanidad y que no es otro que la FORNICACION. P.: Francamente, ustedes los gnósticos parecen tener respuestas para
todo...
R.: Déjeme
decirle que, humildemente, la Gnosis es la fuente primaria de donde emergieron
todos los Sacramentos de las antiguas tradiciones cristianas, musulmanas,
budistas, taoistas, hinduistas, etc., etc., etc. P.: ¿Y, cómo ven ustedes, según la Gnosis, el Sacramento de la Primera
Comunión?
R.: Ese
es otro bellísimo Sacramento que igualmente está lleno de simbolismos. Recuerde
usted que la Primera Comunión se realiza cuando llegamos a la pubertad. Es
decir, cuando empiezan a manifestarse en el niño o niña púber, las fuerzas
sexuales. En el antiguo Egipto, era en la pubertad cuando se les enseñaba por
primera vez a los hijos de los sacerdotes la manera de controlar sus energías
creadoras. De esta manera se dice que con la Primera Comunión recibimos el
cuerpo de Cristo, es decir, del Crestos cósmico, la energía solar cósmica que
se encuentra bajo la forma del germen sexual contenido en nuestras gónadas
sexuales. Esa energía pujante que es la fuente de toda vida esta simbolizada
por la hostia de Consagración, la cual recibimos el día de dicho Sacramento.
Por eso, el niño va vestido de manera muy especial e igualmente la niña, pues
dichas vestimentas alegorizan las vestiduras anímicas que deberemos crear en el
futuro mediante el Sacramento de la Alquimia. La niña lleva un librito entre
sus manos y dicho libro simboliza el Mercurio de los Sabios medievales
conocedores del Arte transmutatorio. P.: ¿Podría explicarme, de la misma manera, el Sacramento de la
Confirmación?
R.: Con
el mayor gusto. La Confirmación, como lo dice el mismo término, no es otra cosa
que un Sacramento mediante el cual la persona confirma su fé en los Sacramentos
anteriormente recibidos y su continuidad dentro de su religión. Cuando
recibimos la Confirmación se nos coloca un poco de ceniza en la frente y se nos
dice: “Polvo eres, y en polvo debes convertirte”. Esta frase va dirigida contra
el Ego animal que todos los seres humanos llevamos dentro. Ciertamente con el
Sacramento del Bautismo y de la Primera Comunión, nosotros nos confirmamos en
la resolución de eliminar el Yo animal mediante la práctica de dichos
Sacramentos. Por eso, el sacerdote u obispo que nos Confirma, anteriormente nos
decía: “Yo soy el obispo de Roma y, para que no se te olvide: toma”. Acto seguido
recibíamos una bofetada en la mejilla, para invitarnos a salir del sueño de la Conciencia,
a despertar a la realidad y a separarnos de la fascinación en la que estamos
normalmente sumidos. Por ese mismo motivo se nos hacía recitar el Credo
cristiano, la Salve, el Padre Nuestro, etc. De esta manera se verificaba que
todo aquello que nos comenta el Credo, la Salve y el Padre Nuestro estaba
realmente comprendido dentro de los niveles de nuestra mente y estamos
decididos a realizarlo en nuestra vida. P.: Hábleme, por favor, del Matrimonio como Sacramento cristiano...
R.: Con
mucha alegría me permito decirle que el Matrimonio implica la
cristalización definitiva de todos los Sacramentos anteriormente recibidos.
Obsérvese que la ropa o vestimenta que llevan los novios son similares a los
que llevamos cuando fuimos bautizados. La novia y su hermoso vestido o el novio
y su traje especial, nos hablan de la creación de nuestros cuerpos
existenciales mediante el Sacramento de la Alquimia. Todos los elementos que
intervienen en el Sacramento matrimonial son altamente simbólicos. No nos
detendremos a analizar todo ello en estos párrafos porque eso implicaría
explicarle muchas otras cosas que desarrollaremos más adelante. Pero si que le
explicaremos algo hermoso dentro de esta ceremonia. Nos referimos a las “arras” o monedas alegóricas de color dorado que el novio entrega
a la novia delante del sacerdote. Esas monedas, en total trece, constituyen el
símbolo según el cual los novios se proponen conquistar los trece cielos de
Conciencia, trece aeones gnósticos, o trece sephirotes de la Cábala hebraica.
Todo eso hace referencia a la liberación absoluta a la cual aspiramos todos los
que ansiamos el reencuentro con Dios, con el Ser. Obviamente las monedas son el
símbolo que nos habla de que todo hay que pagarlo y nuestra liberación absoluta
hay que pagarla con la practica de los Tres Factores de la Revolución de la
Conciencia: Morir (muerte de nuestros agregados
psicológicos o yoes abismales), Nacer
(creación de
nuestros cuerpos existenciales o cuerpos mercuriales) y Sacrificio por la humanidad (amar a nuestros semejantes y
ayudarlos en sus necesidades). P.: Y, de la Extrema Unción, ¿que nos puede decir la Gnosis?
R.: El
Sacramento de la Extrema Unción es también importantísimo. Mediante la Extrema
Unción el sacerdote da la hostia de Consagrar al agonizante y antes le realiza
también la ceremonia de la Confesión. Esto tiene raíces milenarias. En el
antiguo Egipto el sacerdote de Osiris (el Cristo de la religión egipcia) se
acercaba al agonizante y mediante una ceremonia llamada gnósticamente Pratimokcha, el agonizante relataba todos los delitos
cometidos en su vida que estaba por finalizar y, entonces, el sacerdote, hacía
de intermediario entre el agonizante y las Jerarquías Divinas. Dichos
sacerdotes tenían la Conciencia despierta y se comunicaban con la Gran Ley
Divina pidiendo o suplicando perdón para la persona que estaba a punto de
partir hacia la región de los muertos. P.: Esto me resulta maravilloso, increíble, portentoso. Pero, ¿por qué
hoy los sacerdotes no realizan estas cosas por nosotros en la hora de la
muerte?
R.: Porque
todas estas cosas sacramentales han ido desapareciendo del contexto religioso
cristiano de nuestros días, a causa de la degradación de algunas religiones
cristianas y de sus propios preceptores que hoy tienen la Conciencia dormida.
En consecuencia, ellos son ciegos guías de ciegos y de esta manera no vamos a
ninguna parte. P.: ¿Y, entonces, por qué hay tantas luchas religiosas actualmente?
R.: Las
luchas religiosas tienen su origen en la ignorancia que produce entonces
dogmas, prejuicios, pre-conceptos de toda índole. Esta ignorancia se arropa
entonces con el manto del fanatismo y de todo ello devienen una serie de actos
totalmente contrarios a los mismos preceptos religiosos. La verdadera religión
jamás aceptaría dogmas pues una religión dogmática está condenada al fracaso
desde que nace. La religión ha de ser demostrable, vivenciable, experimentable,
para poder entonces redimir a las Almas. Escuchar frases como: yo tengo la verdad o mi
religión es la única que sirve, resulta absurdo en gran manera y denota ignorancia
manifiesta. “Sin embargo, siguiendo en este orden de ideas,
debemos tener en cuenta algo en extremo importante: Todos los preceptos,
enseñanzas e indicaciones de los cultos religiosos de nada servirían si uno no
los puede experimentar en sí mismo”. Por eso, nosotros los gnósticos, en cuestión de
religión, estudiamos la religiosidad en su forma más profunda. La Gnosis
estudia la ciencia de las religiones. P.: ¿Es posible experimentar todo eso de lo cual nos hablan las
religiones?
R.: La
religiosidad que nosotros buscamos es altamente científica. No se conforma la Gnosis con aceptar la existencia de un
Dios sentado en un trono juzgando a los vivos y a los muertos. El Gnóstico crea
la fe en base a la experiencia, a la vivencia, a la comprobación, y no en base
a teorías. Por estos tiempos en que vivimos, la religión se divorció de la
ciencia y la ciencia de la religión. Unos luchan contra otros, los otros contra
los unos. Todos se sienten en posesión de la verdad, nadie se siente
equivocado. Sin embargo, la religión que desprecia la ciencia
es una religión hueca, fanática y dogmática en un cien por cien. La ciencia que
rechaza la religión es una ciencia materialista, atea, carente en su totalidad
de valores y de principios. No está en los opuestos el bálsamo que busca el que
anhela la verdad. Tesis y antítesis deben saltar hacia la síntesis; debemos
entrar en el espiritualismo científico y en una ciencia espiritual. Hay
necesidad de dejar a un lado el dualismo conceptual, es urgente, inaplazable
afiliarnos a un monismo trascendental; se necesita de la ciencia religiosa y de
una religión científica. P.: Esto que usted me está diciendo es tremendamente revolucionario...
R.: Por
eso, resulta caduco pensar en la Gnosis como una simple corriente metafísica
introducida en el seno del cristianismo. La Gnosis constituye una actitud
existencial con caracteres propios, enraizada en la más antigua, elevada y
refinada aspiración esotérica de todos los pueblos, cuya historia, lamentablemente,
no es bien conocida por los historiadores, teólogos, sociólogos y antropólogos
de nuestro tiempo. P.: Redondeando conceptos, ¿podría usted decirme si la Gnosis cree o
acepta a un Dios supremo?
R.: “Todas las naciones tienen a su primer Dios o Dioses como
andróginos, no podía ser de otro modo, puesto que consideraban a sus lejanos
progenitores primitivos, sus antecesores, de doble sexo, como seres divinos y
Dioses santos, lo mismo que hoy hacen los chinos (en el taoísmo)”. “En efecto, la concepción artificiosa de un Jehová
antropomórfico, exclusivista, independiente de su misma obra, sentado allá
arriba en un trono de tiranía y despotismo, lanzando rayos y truenos contra
este triste hormiguero humano, es el resultado de la ignorancia, mera idolatría
intelectual”. “Esta concepción errónea de la verdad,
desafortunadamente se ha apoderado tanto del filósofo occidental, como del
religioso afiliado a cualquier credo desprovisto completamente de los elementos
gnósticos”. “Lo que los gnósticos de todos los tiempos han
rechazado, no es al Dios desconocido, Uno y siempre presente en la Naturaleza,
o la Naturaleza in abscondito, sino al Dios del dogma
ortodoxo, a la espantosa deidad vengadora de la ley del talión (ojo por ojo y
diente por diente)”. “La divinidad suprema, gnósticamente hablando,
podría definirse como AGNOSTOS THEOS. El Espacio Abstracto Absoluto de la
Cábala hebrea. Es el Dios ignorado, desconocido. La realidad Una, de la cual
emanan los Elohims (ángeles o Dioses) en la aurora de cualquier creación
universal”. JAH-HOVAH, el Padre-Madre secreto de cada uno de
nos es, por tanto, el auténtico JEHOVÁ. “IOD como letra hebrea representa asimismo al
MEMBRUM VIRILE (el principio masculino). EVE, HEVE (EVA), lo mismo que HEBE, la
Diosa griega de la juventud y la novia olímpica de Heracles, es el YONI, el
cáliz divino, el eterno femenino”. “El divino Rabí de Galilea, en vez de rendir culto
al Jehovah antropomórfico de la judería, adoró a su divino macho-hembra
(Jah-Hovah), el Padre-Madre interior”. P.:
¿Aceptan ustedes los diez mandamientos de Moisés?
R.:
Claro que sí. Pero debo decirle que esotéricamente en realidad
existen 22 mandamientos por los cuales debe regirse la vida de todo hombre que
se precie de bueno ante los ojos del creador... P.:
¿Pero...qué está diciendo usted?, yo jamás había oído hablar de 22
mandamientos, ¿de dónde se ha sacado usted esa afirmación?
R.:
Permítame decirle que los diez
mandamientos que presenta la religión judeo-cristiana y que fueron entregados a
la humanidad por Moisés, no lo son todo. Lo que sucede es que la humanidad
no estaba en tiempos de Moisés y de Jesús preparada para recibir públicamente
las 22 sendas o 22 mandamientos que conducen a la verdadera y auténtica
santidad del Alma. La Cábala egipcia y la Cábala hebrea siempre enseñaron 22
mandamientos a sus devotos más avanzados y que habían profundizado en los
misterios del Ser. P.:
Otra vez me deja usted desconcertado, podría usted decirme ¿qué es eso de la Cábala
o Kábala?
R.:
Con mucho gusto amigo mío. La Cábala
es la ciencia religiosa que desvela totalmente los textos religiosos
cristianos, hebreos, egipcios, persas, sufíes, etc. Existen muchas formas de Cábala
según lo que se quiera desvelar. Así por ejemplo, existe la Cábala numérica que
desvela el misterio de las cifras o números que se citan en los textos
religiosos, pero también existe la Cábala fonética que nos explica el por qué
de los nombres bíblicos o talmúdicos, o sánscritos, etc. Existe también la Cábala
simbólica para interpretar el misterio de los símbolos sagrados, etc., etc.,
etc. Y es por ello que el abecedario judío posee 22 letras hebraicas y esa es
la razón de 22 arcanos mayores presentes en la religión egipcia antigua y que
hoy por hoy están sintetizados en eso que popularmente se llama: El Tarot. P.:
Y ¿cómo podría yo enterarme de los otros 12 mandamientos restantes?
R.:
Estudiando la Gnosis y despertando
Conciencia. P.:
Bueno, volviendo a los mandamientos, ¿Cómo interpretan ustedes los 10
mandamientos cristianos?, por ejemplo ¿Cómo interpretan ustedes el primero de
ellos?
R.:
Mire usted, el primer mandamiento nos
dice: “AMARÁS A TU DIOS POR ENCIMA DE TODAS LAS COSAS”. ¿No es así? Pues bien. Primero
que todo para comenzar todo aquél que se precie de cristiano tiene que saber
primero qué cosa es Dios. Y ya hemos dicho en párrafos precedentes que Dios no
es un ser imaginario con forma de viejo barbudo sentado encima de las nubes y
lanzando rayos y centellas sobre este hormiguero humano. No. Hay que entender
que Dios es el SER y el SER existe en el fondo de cada criatura humana. En
verdad el SER es el SER y la razón de ser del SER es el mismo SER,
gnósticamente hablando. Indudablemente que el SER siempre ha existido, existe y
existirá desde la noche aterradora de todas las edades. El SER es inmutable,
inalterable, invisible para los ojos de la carne pero visible para los ojos del
espíritu, es decir, para aquellos que han despertado la visión interior o
clarividencia. Nosotros los gnósticos sabemos que cada persona puede acercarse
y encarnar a su Real Ser, es decir, a esa partícula de Dios Universal que todos
llevamos dentro. Pero para ello tenemos que poner todos los esfuerzos de
nuestra vida en encarnarlo. Ello no es posible, claro está, mientras hayan
otras prioridades por encima de ese anhelo. Observe usted cuan reales fueron
las palabras de Mahatma Ghandi cuando hablaba de la religión de los cristianos.
El decía: “Los cristianos dejan de ser cristianos cuando se les vacía la nevera
en sus casas, es decir, cuando ya no tiene los alimentos que desean”. Esta
simple frasecita retrata nuestra forma de ver y sentir a Dios. Lo vemos en la
vida diaria. Vamos a las misas cristianas y allí parecemos todos corderitos,
pero en cuanto abandonamos las iglesias caemos en todos los excesos de todo
tipo. Nos olvidamos de ese “Dios que tanto amamos” y volvemos a herir al
prójimo de diversas maneras, volvemos a emborracharnos, a fornicar con la
mente, el verbo y el cuerpo, a adulterar, a dejar devorarnos por la gula, la
envidia, la avaricia, etc., etc., etc. y la próxima vez que nos confesemos nos
volveremos a sentir santos y libres de todo pecado. Esa es la vida cristiana de
nuestros días. Es lamentable, pero es así. Hasta los políticos que se dicen
cristianos van a las guerras sin justificación alguna, muchas veces, y luego
dicen: El Papa es el Papa pero yo aquí gobierno y lanzan a miles de
conciudadanos a las guerras como carne de cañón. Y a todo eso lo llamamos
cristianismo. Para empezar, tendríamos todos que
hacernos un propósito serio de eliminar al Ego animal, compuesto como ya lo
hemos dicho de múltiples agregados psicológicos indeseables. Eso requiere una
disciplina y un método que enseña la Gnosis. A partir de allí se irá creando en
nosotros más porcentaje de Conciencia y esta Conciencia nos irá acercando al
SER, al Padre que está en secreto, a Dios. Entonces la persona empezará a
experimentar estados internos relacionados con la divinidad, conocerá el reino
de eso que se llama Dios (los mundos internos o mundos suprasensibles o
dimensiones superiores) y allí podrá entrar en contacto con criaturas
angélicas, deidusos, arcángeles, seres divinos en general y podrá corroborar la
persona que la muerte no existe, etc. Amar al Padre, amar a Dios,
significa estudiar los Misterios de la vida y de la muerte. Pero dígame usted
una cosa ¿en qué pasan el tiempo las gentes? Pues, en buscar dinero y más
dinero, nuevos automóviles cada año, en buscar teléfonos móviles de alta
tecnología, en ir a las salas de físico culturismo, en auto-adorarse ante el
espejo, en buscar ser más y más seductoras, en buscar el último hit musical de
un grupo de rock o de música popular, en la moda de verano, de otoño o de
invierno, etc., etc. Esas son las prioridades de las gentes de hoy en día.
Obviamente se nos puede objetar ¿acaso es un crimen comprarse un vestido de
temporada o un teléfono móvil? Y nosotros responderemos: Claro que no. Pero una
cosa es vestirse o buscar comunicarse y otra muy distinta es que nuestra mente
adormecida por el sueño de la Conciencia tan solo esté pendiente de esas
banalidades y no vaya al fondo de las verdades eternas. Nosotros no queremos
ser fanáticos, detestamos el fanatismo. Pero es innegable que las gentes de hoy
día no se acuerdan de la divinidad sino tan solo cuando pasa algún cataclismo,
una tragedia muy grande y eso les dura una semana o un mes si acaso. Luego
vuelve a hipnotizarnos el sueño de la Conciencia. ESA ES LA CRUDA REALIDAD DE
LOS HECHOS, AMIGO MIO. Cuando realmente amamos a Dios respetamos su obra, la
creación, etc. Y ¿cuál respeto le ha merecido a esta humanidad la atmósfera que
respiramos? ¿Y los mares todos contaminados, es eso el respeto a Dios? ¿Y los
niños abandonados en muchas partes del mundo? ¿Y las gentes que pasan hambre y
miserias de todo tipo alrededor del orbe, es eso amor a Dios? ¿Y la forma en
que enfocamos la familia hoy en día? ¿Y la bajeza con que tratamos al sexo es
acaso una forma de venerar a Dios? ¿Y los abortos legalizados a diestra y
siniestra son amor a Dios? ¿Y los animales torturados en laboratorios y
abandonados en las calles de nuestro mundo después de habernos divertido a
cuesta de ellos, es eso amor a Dios? Realmente estamos muy alejados de eso que
podríamos llamar Dios y que realmente es desconocido por las masas humanas. Hoy
por hoy a muchos clérigos les da por llamar a sus feligreses: “Hijos de Dios”;
nosotros contestamos: Si fuéramos hijos de Dios, las obras de Dios hiciéramos,
pero lo que se observa son las obras del Diablo, hablando metafóricamente”. Permítame agregar algo para
finalizar. Si realmente amáramos a Dios por encima de todas las cosas, seríamos
capaces de cambiar el rumbo de nuestra vida si en un momento dado estuviéramos
atentando contra los principios divinos. Pero hoy muy contados son aquellos que
son capaces de dejarlo todo por dedicarse a la búsqueda de lo Real, de lo
divino, de lo esencial. Todo el mundo está fascinado con los nuevos Dioses: las
grandes superficies de mercaderías, los negocios, la bolsa, el prestigio
político o financiero, los deportes, etc., etc., etc. Cuando se ama a alguien o a algo
entonces ponemos todo nuestro empeño en conocer a ese alguien o algo que tanto
amamos. Por ello, si amáramos a Dios estaríamos interesados en saber ¿cómo es?
¿De qué está hecho?, ¿Dónde vive?, ¿Desde cuando existe? ¿Cuál es su trabajo?
¿Cómo puedo ayudarlo? ¿No cree usted?.... Claro que sí, tiene usted razón... P.:
¿Y del segundo mandamiento, que me dice usted?
R.:
Recuerde usted, buen amigo, que el
segundo mandamiento nos dice: “No
JURARÁS NI MENCIONARÁS SU SANTO NOMBRE EN VANO”. P.:
¿Y eso que quiere decir realmente?
R.:
Despacio, despacio, amigo mío. Debe usted
saber que cuando se nos dice que no debemos mencionar el nombre de Dios ni
jurar en su nombre en vano, se nos está diciendo que el nombre de Dios, en
nosotros, que no es otra cosa que el Ser interior, es absolutamente sagrado. Ya
le hemos explicado que Dios no es un anciano sentado allá arriba en las nubes,
¿no es cierto? Ya le hemos dicho que Dios está en cada átomo y en cada sol de
este Universo. También le hemos dicho que cada persona tiene su fracción de
Dios adentro constituida por su verdadero Espíritu Divino, su Real Ser interior
profundo. Pues mire usted, este SER que usted y yo llevamos dentro es
sacratísimo y tiene su nombre sagrado y tal nombre no tiene nada que ver con el
nombre terrenal que usted posee. Por ejemplo, usted a lo mejor se llama Juan, o
Pedro, o José, pero su verdadero nombre, amigo mío, es el nombre de su Padre,
de su Real Ser y dicho nombre es terriblemente sagrado y no debe pronunciarse vanalmente,
en conversaciones frívolas, ni en discusiones egoicas, etc., etc., etc. El
nombre del Padre es mántrico por excelencia, tiene un poder secreto que se pone
en actividad solamente con pronunciarlo. P.: ¿Qué quiere decir eso de que el nombre del SER es mántrico?R.:
Pues que el nombre del Padre que está
en secreto dentro de cada hombre o de cada mujer, está hecho con lenguaje
divino y no con lenguas creadas por el hombre. El lenguaje divino es mántrico,
esto quiere decir que cuando se usa crea circunstancias, modifica eventos,
provoca cambios radicales. P.:
¿Y ese lenguaje divino de donde proviene, quien lo creó?
R.:
He de decirle que el lenguaje divino
lo creó la misma divinidad cuando creó este Universo y el hombre, creado por la
Divinidad, era entonces, en aquellos tiempos remotísimos, imagen y semejanza de
la misma Divinidad. A eso se refieren las Sagradas Escrituras cuando afirman que
Dios creó al hombre a su imagen y semejanza. Entonces el hombre era andrógino y
hablaba en el orto purísimo de la Divina lengua. En ese Lenguaje de Oro se
comunicaban los seres humanos en la Aurora de la Creación y no existía sino ese
solo Lenguaje Sagrado. Cuando sobrevino, más tarde, la caída angélica de la
humanidad, entonces el hombre perdió el don de hablar la Lengua Sagrada y creó
los distintos idiomas que hoy existen y que están simbolizados en la torre de
Babel de la que nos hablan las Sagradas Escrituras. Con ese Lenguaje Sagrado el
hombre dominaba los elementos de la Naturaleza, podía provocar volcanes o
apaciguarlos, desatar huracanes o eliminarlos. Todos los idiomas actuales
proceden de la caricatura de ese antiguo Lenguaje Divino. Sin embargo, aunque
el hombre, el Alma humana, perdió sus principios divinos, el Real Ser jamás los
pierde pues EL ES EL, él es lo que ha sido, lo que es y lo que siempre será. Y
por ello el SER sigue conservando su nombre sagrado y todos sus poderes desde
la aurora de este día cósmico. P.:
Y, ¿Cómo podría yo conocer el nombre de mi Ser interior?
R.:
Despertando Conciencia, eliminando los
elementos inhumanos que tienen atrapada su Conciencia, desintegrando sus
agregados psicológicos que todos llevamos dentro. P.:
¿Podría usted mencionarme el nombre sagrado de algún ser divino?
R.:
Con mucho gusto, pues hay muchísimos. Mire
usted, cada ángel tiene su nombre sagrado. Así, por ejemplo, el arcángel
Michael, Mikael o Miguel, se expresa a través de ese nombre. Igualmente el
ángel Gabriel se llama así porque ese es su nombre secreto. Las Escrituras nos
hablan del Genio de la tierra y lo llaman Melchisedeck. Jesús el Cristo se
llama ciertamente: Jeshuá, que quiere decir: “Salvador” y mire usted como se
ofreció en sacrificio para mostrarnos el camino de la auto-salvación interior.
Existen muchísimos Seres divinos y cada uno de ellos con su nombre bendito que
jamás debe usarse para conversaciones frívolas o profanas. Es un delito, por
ello, invocar el nombre de Dios (de nuestro SER) en una conversación trivial o
jurar en el nombre de Dios (del SER) en vano, pues en el fondo estamos
atentando contra el carácter sagrado de Dios, del Ser o de nuestro Espíritu Divino.
¿Comprende ahora usted por qué existe este segundo mandamiento? Claro que sí, absolutamente lo
entiendo y lo comprendo. Vaya,
vaya.... P.:
Por favor, dígame una cosa ¿Si yo conociese el nombre de mi SER, o el nombre de
Dios dentro de mi, yo podría llamarlo, hablar con él, etc.?
R.:
Bueno, una cosa es que usted llegue a
conocer el nombre de su Real Ser interior y otra cosa, perdóneme, es que usted
a causa de ello pueda hablar cuando quiera con su Real Ser. Lo que si
puedo asegurarle es que si usted conoce el nombre de su Real Ser y usted adopta
una conducta basada en el recto sentir, recto pensar y recto actuar y en base a
ello usted le ora constantemente, invocando su nombre sagrado en la oración, él
escuchará su oración mas fácilmente que muchos otros seres divinos cuyas almas
humanas desconectadas de ellos andan por caminos de perdición. En otras
palabras, usted se aproximará más a su SER que todas las otras personas que
además de no conocer el nombre de su Ser realizan actos que atentan contra la
ética del mismo SER. P.:
¿Tiene algún significado el nombre del Ser en cada persona?
R.:
Por supuesto. Observe usted que el nombre que posee el ángel
Rafael quiere decir: “Medicina de Dios” y él es el Padre de la medicina. Mikael
o Miguel quiere decir: “Fuerza de Dios” y así por el estilo. Moisés quería
decir: “Salvado de las aguas”, Isaac significaba: “Pozo de aguas vivientes”,
etc., etc., etc. P.:
Es asombroso todo esto que usted me está comentando, realmente asombroso...
R.:
Pues, debo decirle que esto es tan
solo el conocimiento elemental de la Gnosis, si usted persevera y profundiza en
nuestros estudios, llegará a conocer cosas mucho más importantes y asombrosas
que todo esto que hasta ahora hemos comentado. P.:
Amigo, ¿podría usted decirme algo acerca del tercer mandamiento cristiano?
Creo, si más no recuerdo que dice así: “SANTIFICARÁS LAS FIESTAS”. ¿Qué quiere
decir esto?...
R.:
Debe usted saber, ante todo que las
fiestas a las que se hace mención aquí son ante todo de índole religiosa. Así que
cuando se nos pide “santificar las fiestas”, se nos está solicitando que
recordemos esas fechas relacionadas con dichas fiestas religiosas porque
obviamente tales celebraciones conmemoran aspectos divinos conectados con
eventos trascendentales. Ejemplo: el Nacimiento del gran Kabir Jesús de
Nazareth, la Ascensión de María, la Madre del Redentor, la Semana Santa con
todo lo que ella contiene, etc., etc., etc. Lamentablemente, si usted es
sincero no podrá negarme que actualmente las multitudes humanas no solo se han
olvidado de los valores profundamente religiosos sino, además, han profanado
con su conducta todo lo que está envuelto en el contexto de las fiestas que
celebran los hechos sagrados que han acontecido en el transcurso de la historia
cristiana. Las gentes hoy solo piensan en el placer, en la auto-complacencia
permanente, en el goce corporal, en aquello que filosóficamente se ha llamado
HEDONISMO. Y cuando se acerca una fecha religiosa que debemos conmemorar,
entonces las gentes toman los días decretados por los gobiernos del mundo, para
la celebración pública de esos fastos, y los utilizan para irse de pachanga al
mar, a la montaña, pegarse borracheras que luego se mezclan con oraciones y
bailoteos en la calle y a todo eso se le llama ridículamente: FE. Observe usted
que contradicción... Indubitablemente que el fondo de esa conducta errónea no
es otro que el desconocimiento total de lo que representan los acontecimientos
religiosos en sí mismos y, ello se debe, al hecho concreto de que las mismas
iglesias fracasadas no le han explicado a sus feligreses la realidad de lo que
es la ascensión de un persona hacia los cielos de Conciencia, mundos superiores
o Universos paralelos de Einstein y Hinton. Las gentes nada saben acerca de la
verdad, acerca de la levitación de un San Francisco de Asís, tampoco comprenden
por qué Jesús celebró su última cena con los Apóstoles, en aquél jueves que
luego fue llamado Jueves Santo o por qué el primer milagro que realizó el Cristo
fue transformar el agua en vino y lo realizó en una boda celebrada en Canaán.
Si las iglesias explicaran científicamente y metafísicamente estos
acontecimientos pues las gentes irían a los templos con profunda reverencia y
espíritu místico y se acabarían las bacanales rocambolescas que protagonizan
los seres humanos justamente en las fechas de connotación religiosa. P.:
Y, ¿por qué se le llama a esas fechas religiosas con el calificativo de
“fiestas”?
R.:
Pues sencillamente porque son fiestas
para el Alma. El Alma se deleita con las ceremonias y actos religiosos porque
nuestra Alma se desenvuelve en esa atmósfera en los mundos internos, en el
mundo astral, mental o causal, etc., etc. P.:
Ustedes, los gnósticos, ¿cómo celebran las fiestas religiosas?
R.:
Nosotros las celebramos con ayunos,
meditaciones, peregrinaciones y prácticas esotéricas que nos ponen en contacto
con esas fuerzas ligadas a tal o cual fiesta religiosa. De este
modo nos alimentamos nuestra fé a través de la experimentación mística y no
solo por medio de las teorías. P.:
¿Qué me puede decir del cuarto mandamiento?
R.:
Querido interlocutor, el cuarto
mandamiento reza de este modo: “HONRARÁS
A TU PADRE Y A TU MADRE”. ¿Cierto? P.:
Sí, muy cierto, pero ¿qué significa en el fondo eso de honrar a nuestros Padres?
R.:
Primero que todo recordemos la tabla
de esmeralda de Hermes Trismegisto, la cual nos dice: “Tal como es arriba es
abajo, tal como es abajo es arriba”. Este es un documento que elaboró
un gran Maestro de Sabiduría en tiempos del Egipto antiguo y que tuvo por
nombre Hermes Trismegisto. De acuerdo a ese enunciado filosófico: “Lo
infinitamente grande es análogo a lo infinitamente pequeño y lo que existe en
las dimensiones superiores o cielos de las religiones, pues, tiene su correspondencia
con algo o alguien en este mundo físico en el cual nos hallamos ahora”. Como
corolario podemos inducir que de la misma manera que tenemos a un Padre y a una
Madre que nos han traído a este mundo, hablando coloquialmente, así también
usted y yo, y todos los seres que pueblan este mundo, llevamos dentro a un Padre
celeste y a una Madre divina. Ellos son un binomio sacratísimo implícito en
todas formas religiosas antiguas de carácter trascendental. Fíjese usted que
los hebreos llaman a Jehová: IOD-HEVE. IOD es una partícula masculina y HEVE es
una partícula femenina. Así que DIOS es un ser andrógino, bipolar, en lo
macrocósmico y, dentro de cada criatura humana es el SER, del cual ya hemos
hablado abundantemente. Pues el SER, querido amigo, se desdobla dentro de
nosotros en dos polaridades, una masculina y otra femenina. La masculina es el Padre
que está en secreto y que tiene su nombre sagrado que no se debe pronunciar en
vano, como ya lo dijimos en la explicación del segundo mandamiento. La parte
femenina es nuestra adorable Madrecita interior a la cual los gnósticos oramos
de manera muy especial. Estos son nuestros verdaderos Padres pues son nuestros
progenitores espirituales. Existen dentro de nosotros desde el mismísimo
amanecer de la vida sobre nuestro planeta. Ellos son inmutables, eternos, ya
que en el fondo constituyen esa parte del DIOS UNIVERSAL pero dentro de cada
uno de nosotros. Incuestionablemente que del mismo modo que amamos y honramos a
nuestros Padres materiales por habernos traído al mundo, por habernos educado,
por habernos alimentado, orientado, etc., etc., con más razón debemos honrar a
nuestros Padres espirituales que son la razón de ser de nuestra existencia y la
verdadera Esencia de nuestra vida. Hay que decir que mientras nuestros Padres
físicos un día pueden desaparecer de nuestra vista porque habrán de morir, en
cambio nuestros Padres espirituales jamás se apartarán de nosotros, ni tan
siquiera en la hora de nuestra muerte. He allí lo grandioso del Padre interior
y de nuestra Madrecita espiritual. Ellos, nuestros Padres espirituales,
constituyen el Misterio Divino que debemos desvelar dentro de nosotros y cuando
conseguimos desvelar dicho Misterio, entonces decimos que nos hemos
autorrealizado.... P.:
¿Pero, cómo podemos honrar a esos Seres Divinos o Padres internos de los que
usted me está hablando?
R.:
Pues es muy sencillo. Se trata
de que nosotros practiquemos una regla de vida muy esencial y fácil de aplicar.
Lo que le quiero decir es que debemos mantenernos en EL RECTO SENTIR, RECTO
PENSAR Y RECTO ACTUAR. Cuando usted hace el bien a sus semejantes, cuando
destruye sus agregados psicológicos de los cuales hemos hablado en renglones
anteriores, cuando usted lucha por crear su Alma y desarrollarla totalmente,
pues usted está honrando a sus Padres internos y eso es grandioso. Ya que lo
que quieren nuestros Padres internos es justamente que fabriquemos nuestros Principios
Anímicos para podernos relacionar con ellos tanto en el mundo físico como en
los mundos internos. Cuando el Alma conoce a sus Padres internos y se relaciona
con ellos, haciendo la voluntad de estos últimos, entonces se ha cumplido el
designio de la Divinidad. Que lo humano se divinice y lo Divino se humanice. P.:
Un momento, un momento, usted está diciendo que podemos llegar a relacionarnos
con nuestros Padres internos físicamente e internamente. ¿Acaso es posible
tener contacto con el Padre celeste en el mundo físico?
R.:
Mire usted, cuando alguien se
relaciona con sus Padres internos pues empieza a sentir la influencia de ellos
tanto en lo material como en lo anímico, psíquico o espiritual. Así, por
ejemplo, cuando usted tenga contacto permanente con su Padre, que ahora está en
secreto, pues usted empezará a sentir, pensar y actuar como él actúa. De este
modo usted hace la voluntad del Padre así en los cielos (en los mundos
internos) como en la tierra (en el mundo material). Esto último es lo que nos
invita a hacer la oración del señor, el Padre nuestro. Usted sabrá, en cuestión
de segundos, si debe viajar a tal o cual lugar o cancelar ese viaje porque
sería peligroso, usted también sabría si debe estudiar tal o cual profesión
simplemente concentrándose en su corazón y preguntándole al SER acerca de ello.
El SER responderá automáticamente mediante la intuición y, déjeme decirle, que
la intuición no falla jamás pues es la voluntad del Padre y el Padre jamás se
equivoca. ¿Comprende ahora por qué es posible relacionarnos material y
espiritualmente con nuestros Padres internos? P.:
Sí, ahora sí lo comprendo…Hábleme, por favor, del quinto mandamiento,
¿qué me puede decir?
R.:
Con mucho gusto. El quinto mandamiento nos dice: “NO MATARÁS”. Empero esto implica muchas
cosas. Debe usted saber que el primer crimen que cometió la humanidad, según
las Sagradas Escrituras, fue el asesinato de Abel a manos de Caín.
Incuestionablemente que esto es simbólico, pues Caín representa a la mente
humana (que es como Caín, cazadora, calculadora, fría, etc.) y Abel representa,
en cambio, el Alma, la Esencia, siempre dispuesta a dar lo mejor de sí misma a
Dios, por ello era pastor. Indubitablemente que la humanidad viene cometiendo
crímenes desde hace milenios y desde hace millones de años. Desde que la
humanidad perdió su condición Divinal, angelical, y quedó atrapada por el Yo,
por el Ego, el ser humano no ha hecho más que delinquir, matar, asesinar. Hay
que decir que el delito más grave, ante la Gran Ley Divina, es precisamente
segar la vida de un semejante, esto es muy grave. Y es grave porque
automáticamente rompemos el plan o el programa que el Real Ser de la persona
muerta tenía para con la misma. De este modo nosotros, al matar, interrumpimos
los planes divinos que existían para con la persona que hemos asesinado. Hemos
de añadir que no solo matamos con el puñal o con las balas, también matamos a
las personas con penas morales que les inducimos, con miradas asesinas que
pueden destruir a una persona psicológicamente y hasta físicamente. Se mata
también a las criaturas de la Naturaleza sin tener nosotros verdadera necesidad
de su carne. Ejemplo, se matan aves (gallinas) de una manera cruel,
enterrándolas vivas en fosas comunes sobre las cuales se arrojan cantidades
enormes de arena y todo, absolutamente todo, porque ya no producen más huevos
para una granja cualquiera. Estos también son crímenes. Se arrasan hectáreas
enteras de bosque, mediante incendios provocados, para luego negociar la madera
quemada sin pensar en las consecuencias atmosféricas que ese delito traer
aparejadas para el resto de la humanidad (desertización, falta de agua potable,
hambrunas, etc.). También se matan a los mares y océanos arrojando sobre ellos
toda clase de contaminantes nocivos para las criaturas del mar y luego, según
la cadena de alimentación, para el ser humano también. Todo esto es matar. En
la India aún se conserva dentro de la religión hindú la sabia aceptación de que
todo mineral, vegetal y animal está dotado de ánima o de principios anímicos.
Esto es absolutamente cierto, pero el materialismo intelectualoide quiere
hacernos creer que se trata simplemente de materias inertes, lo cual es
absurdo. Por ello, amigo mío, debe usted
concientizarse de que no tenemos derecho de matar a nadie. Existe, sin embargo
una ley esotérica llamada TROGOAUTOEGOCRATICA COSMICA COMUN UNIVERSAL. Esta ley
quiere decir: “Tragar y ser tragado” y de esta manera se mantiene el equilibro
natural y cósmico. Así por ejemplo, en la selva, el ratón se come a un insecto,
pero el coyote se come al ratón y más tarde, posiblemente, el león se come al
coyote y así sucesivamente. Empero, en este caso, un animal mata a otro por
instinto de supervivencia y los Devas (ángeles que controlan la Naturaleza)
tienen conocimiento de ese fenómeno y lo controlan. En el caso del Hombre
actual, lo que vemos es un abuso y una destrucción total de esa sabia Ley del
TROGOAUTOEGOCRATICO COSMICO COMUN pues matamos animales por mero placer, por
orgullo humano, por hacernos la foto ante el pobre animal muerto, por
coleccionar marfil o pieles de animales exóticos, etc., etc., etc. Todo ello
evidencia que es el hombre el animal más depredador de la Naturaleza pues su Conciencia
está absolutamente adormecida y fuera de sí. P.:
Pero, de acuerdo a esto que usted me está diciendo, ¿nosotros no podemos comer
carnes en nuestra dieta normal?
R.:
No, no, amigo mío. Permítame
decirle que una cosa es alimentarse correctamente, equilibradamente, porque de
lo contrario entraríamos en una debilidad corporal y enfermaríamos. Lo que le
estoy diciendo es que no es justo aniquilar animales por mero gusto egoico, por
simple sadismo, etc. ¿Usted cree, por ejemplo, que está bien ir a buscar las
focas en el ártico y matarlas a golpes con el solo propósito de tomar sus
pieles y dejarlas despellejadas en pleno hielo?, ¿usted cree que eso es propio
de los seres humanos? Lo que está sucediendo es que estamos agrediendo a la Naturaleza
de una manera bestial, salvaje y por ese camino estamos destruyendo a nuestro
ambiente y a nuestro mismo futuro. Pero, además, lo peor es que la forma en que
estamos criando aves (pollos o gallinas, por ejemplo) es inhumana. Las
encerramos en jaulas en las que ni siquiera pueden moverse y alumbramos dichas
jaulas para que estos pobres animalitos estén comiendo y comiendo sin parar,
con el propósito de engordarlas rápidamente y luego venderlas al consumo
humano. Es claro que estas carnes están llenas de toxinas pues dichas aves han
crecido llenas de stress. Nosotros al comer esas carnes introducimos en
nuestros organismos igualmente toxinas y por eso nuestra generación está
llenándose de una serie de problemas médicos que antes no padecían las
personas. Lo mismo sucede con las vacas, corderos, cabras destinadas al consumo
humano. Todo esto evidencia una total ignorancia y una actitud absolutamente
egoica pues lo que nos interesa es vender, vender y vender no importando las
consecuencias de dicha venta. P.:
Algunas iglesias en sus catecismos dicen que las guerras a veces se justifican.
¿Ustedes que opinan según la Gnosis?
R.:
Respondo a su pregunta. Ninguna
guerra es justificable pues las guerras traen aparejadas la muerte y la
desolación. Otra cosa es que usted sea agredido y en tal caso no le queda más
remedio que defenderse, pues si usted no se defiende termina siendo cómplice de
un delito ante los ojos de los hombres y ante los ojos de la Divinidad. Pero
tan solo en ese caso se justifican que recurramos al uso de la fuerza para
defendernos. P.:
Entonces, ¿cómo ven ustedes la industria armamentista que poseen muchas
naciones?
R.:
Pues simplemente eso demuestra que
somos inconscientes en un ciento por ciento. Esa es la prueba de que aún el ser
humano no está civilizado, que el llamado hombre no existe sino que existe en
su lugar un humanoide controlado por innumerables entidades egoicas abominables
que no sienten la menor piedad por sus semejantes. Lo que resulta risible y
espantosamente ridículo es que muchos líderes políticos mundiales se llaman a
sí mismos cristianos, musulmanes o hebreos y hasta asisten a oficios religiosos
o forman parte de cofradías religiosas y, sin embargo, son los mismos que luego
firman contratos de venta de armas a otros pueblos para que se masacren entre
ellos, se destruyan entre sí y eso no es otra cosa que hipocresía y fariseísmo
de la peor calaña. Con justa razón decía el muy honorable Mahatma Ghandi: “Los
cristianos solo son cristianos mientras tienen la nevera llena de alimentos”.
Cuando se vacía la nevera son capaces de declarar la guerra a no importa quién
o quienes. Recuerde usted, sin ir muy lejos, la guerra civil de la extinta Yugoslavia.
Allí se mataron de la manera más execrable gentes cristianas y musulmanas. Pero
cuando se les pregunta a los señores de la guerra por qué permitieron esa
guerra, entonces ellos responden que era por cuestiones de honor, o de patria o
de defensa nacional, etc., etc., etc. y todo no es más que pretextos del Yo
animal para justificar sus aberraciones. El Yo, el Ego, jamás va a aceptar su
culpabilidad, siempre busca escapatorias intelectuales o misticoides con tal de
afirmarse en la sin razón. P.:
Perdone usted, ¿consideran ustedes el aborto como un asesinato, una
forma de matar a un inocente?
R.:
Absolutamente. El aborto es un crimen
en toda regla. No se justifica el aborto porque la vida que se está gestando en
el vientre de una mujer está controlada por el aspecto femenino de Dios, Dios
Madre, o nuestra Madrecita interior particular de la cual hablamos cuando
comentamos el cuarto mandamiento, ¿lo recuerda? Ella es quien pone en marcha
las combinaciones atómicas en nuestro organismo que dan origen a un feto. Ella
es quien une los átomos, las moléculas, las células, etc., para que luego
exista un nuevo organismo humano habitado por un Alma. No es cierto eso que
dicen muchos científicos de que el feto no siente dolor cuando se provoca el
aborto, pues está comprobado que el mismo feto trata de esquivar los garfios
que introducen los médicos cuando quieren arrojar al feto fuera del claustro
materno. Esto fue demostrado por medio de una cámara de televisión en miniatura
que filmó los instantes en que se intentaba producir un aborto y las escenas
son espeluznantes. Allí se ve al feto esquivando aquellos garfios que intentan
agarrarlo por el cuello o la cabeza. P.:
Pero, a veces se ha dicho que es mejor provocar un aborto porque de lo
contrario la madre puede morir si nace la criatura. ¿Qué opina la Gnosis de ello?
R.:
Mire usted. Si la humanidad conociera las claves de la Gnosis
muchos de estos problemas se evitarían. Primeramente recuerde usted que la
Gnosis conoce sistemas por medio de los cuales podemos tener vida sexual
abundante sin riesgo de producir embarazos y todo ello de forma natural. Eso es
lo primero. Pero en un caso como el que usted me plantea, la Gnosis también
tiene prácticas especiales por medio de las cuales se puede suplicar a las Jerarquías
Divinas que arreglen esa situación. Por ejemplo, existen medios a través de los
cuales se interrumpiría, de forma espontánea, ese embarazo, y la mujer queda
exenta de culpa ante la Gran Ley Divina. De este modo esa mujer seguiría viva y
no tendría en su corazón el estigma de haber asesinado a su propia criatura. Y
le puedo decir más, es posible que las Jerarquías Divinas, de las que le he hablado
antes consigan que nazca la criatura y la madre no muera tampoco. P.:
Pero, eso que usted me está diciendo sería poco menos que un milagro....
R.:
Pues sí. Realmente los milagros existen, lo que pasa es que las
gentes se han separado tanto de la vida espiritual que ahora hablar de milagros
suena a “cuentos infantiles”. Pero debo decirle que dentro de los grupos que
practican la Gnosis, o el Gnosticismo, estamos acostumbrados a ver milagros.
Las gentes hoy casi no creen en los milagros porque han sido defraudadas por
muchas pseudo religiones que se han vuelto materialistas y ni siquiera los
preceptores de tales religiones creen en sus propios preceptos. Esto se debe obviamente
a que tales grupos religiosos se han divorciado de la Espiritualidad científica
y no tienen explicaciones para los fenómenos metafísicos extraordinarios o
milagros. P.: Dentro de esta temática, ¿podría
usted decirme qué opina la Gnosis de un bebé que nace muerto?
R.: Con mucho gusto, querido amigo. El hecho
de que un bebé nazca muerto nos está indicando ciertamente la aparición de un Karma
(castigo) para los padres del mismo. Se trata de una antigua deuda kármica que
deben pagar sus padres y la pagan pasando por este tremendo dolor moral. P.:
Se ha comentado alguna vez que durante la Alemania nazi existieron programas
para eliminar o asesinar sistemáticamente a los enfermos mentales o
discapacitados mentales o físicos para evitarles el tormento de vivir con esa
discapacidad. ¿Ustedes que opinan de ello?
R.:
Ya le hemos dicho y lo volvemos a
repetir. Nadie está autorizado para cortar vidas ajenas. No se
puede eliminar a otras personas alegando que son seres inferiores o que
representan un mal social, o que esas personas en realidad no tienen calidad de
vida. Nada de esto justifica el matar a otras personas. La vida humana es una
creación divina y el hombre no está autorizado para segar la vida de sus
semejantes. Cuando esto ha sucedido es porque se ha matado a otros y los
verdugos han sido sujetos llenos de odio racial o fanáticos de una doctrina
religiosa o política y todo eso no es otra cosa que el EGO ANIMAL actuando a
sus anchas respaldado por doctrinas políticas o ideológicas sin misericordia alguna. P.:
Y, ¿qué me puede decir de la eutanasia?
R.:
Le respondo lo mismo que antes. Es un
crimen. Nadie puede segar la vida de otro semejante alegando razones
humanitarias. Eso es un delito. Pero, nuevamente le digo que si las gentes
conocieran la Gnosis sabrían que hay procedimientos por medio de los cuales
podríamos ponernos en contacto directo con las leyes superiores y pedirle a
esas leyes superiores que, en lo posible, por misericordia, detengan el
sufrimiento de una persona que esté en coma, por ejemplo, o que tiene una
espantosa enfermedad que se ha prolongado terriblemente y que, no teniendo
cura, está martirizando al susodicho enfermo. Esto es otra cosa. Y, muy
distinto a eso de tomarnos por nuestra cuenta la justicia e inmiscuirnos en la
vida ajena para cortarla siguiendo nuestros conceptos de pseudo ética y moral
convencional. P.:
Me gustaría preguntarle algo. Resulta
que un científico ruso llamado Jorge Sakosky descubrió una ley que él bautizó
con el nombre de SOLIONENSUS. De acuerdo a esta ley, cada vez
que en el Sol se producen tormentas eléctricas, éstas llegan luego a los mundos
que constituyen nuestro sistema solar y producen entre sus habitantes guerras y
masacres. ¿Es esto cierto?
R.:
Ciertamente debemos decirle que la mente humana es influenciable
por las energías que nos vienen del espacio. Recuerde usted, sin ir muy lejos,
que a los dementes o locos se les aplicaba hasta hace un tiempo corrientes
eléctricas con el propósito de calmarles su locura. Asimismo, la llegada de
energías procedentes de una lejana estrella o conjunción de estrellas, o la
llegada de las vibraciones del SOLIONENSUS incitan a los seres humanos a actuar
de una manera o de otra. Tomando en cuenta que la psiquis humana está poseída
por el Ego animal, es entonces apenas normal que la mente reaccione de manera
egoica y se deje conducir por esas corrientes polarizadas entonces de manera
negativa dentro del ser humano. Si el Ser humano tuviese dentro encarnado a su Real
Ser otro gallo nos cantaría. Entonces esas corrientes incitarían al ser humano
a la liberación espiritual, a la auto-realización íntima de su Ser, pero ese no
es el caso. Se comprobó que en el antiguo Egipto dos veces se manifestó el
SOLIONENSUS. En la primera el gobierno faraónico masacró a toda una población.
En la segunda oportunidad el pueblo atravesó con un cable de cobre a todos los
funcionarios de una dinastía faraónica. Se sabe también que el SOLIONENSUS vibró
durante la revolución rusa e igualmente durante la primera y segunda guerra
mundial. En estos casos millones de seres humanos se lanzaron a la guerra
arropados por conceptos de patria, de bandera, de honor, etc., etc., etc. Todo
esto atenta contra el quinto mandamiento. P.:
Usted me deja apabullado con todas estas explicaciones que me da. La verdad es
que no había caído en la cuenta de todo esto que usted me ha relatado. Ahora
bien, llegados aquí, me gustaría mucho que me aclarase también el sexto
mandamiento. Si más no recuerdo, este mandamiento dice: “NO FORNICARAS”. ¿Qué
es esto?
R.:
Amigo mío, permítame decirle que
acerca de este mandamiento se han dicho muchas cosas y ha sido intencionalmente
tergiversado. Este mandamiento originalmente quería decir: “No perderás tus
aguas seminales o aguas genesíacas”. Esto era originalmente lo que entrañaba el
término fornicación. Después las iglesias fracasadas, maliciosamente, buscando
quedar bien con las multitudes, aceptaron que dicho término (fornicación)
aludiese al hecho de “tener relaciones carnales”, o “tener vida sexual con
alguien que no es nuestro cónyuge”. La realidad es que la fornicación no
traduce “tener relaciones carnales o tenerlas con alguien que no es nuestro
cónyuge”. La verdad original acerca de este término traduce: “acto por el cual
el hombre pierde sus energías sexuales”. Al decir hombre debemos entender que
es lo mismo para la mujer. La Biblia de antigua versión de Casiodoro de Reina
(1569) y revisada por Cipriano de Valera (1602) nos dice en el capítulo
titulado levíticos, versículos 16 al 18, lo siguiente: “Cuando el hombre tuviere
emisión de semen, lavará en agua todo su cuerpo, y será inmundo hasta la noche.
Y toda vestidura, o toda piel sobre la cual cayere la emisión de semen, se
lavará con agua y será inmunda hasta la noche. Y cuando un hombre yaciere con
una mujer y tuviere emisión de semen, ambos se lavarán con agua, y serán
inmundos hasta la noche”. Lamentablemente, todo esto fue alterado por muchos
exegetas de iglesias fracasadas y ahora se asocia la fornicación al hecho de
tener relaciones sexuales con otra persona que no es nuestro cónyuge. Esto
último está ya señalado en el noveno mandamiento que dice: “No adulterarás”.
Por lo tanto no debemos confundir el sexto mandamiento con el noveno
mandamiento. Fornicar es un delito aunque lo hagamos con nuestra esposa o
esposo. P.:
Pero, oiga usted, los obispos católicos y rabinos hebreos dicen que estas leyes
o prohibiciones se hicieron porque las gentes de entonces no eran muy aseadas y
se necesitaba que entendieran la necesidad de asearse... ¿qué me puede decir
usted?
R.:
Lamento decirle que todo ello es una
gran patraña intelectual de algunas iglesias caídas en desgracia. ¿Cree
usted que las gentes no sabían los que era asearse en tiempos de Moisés?, ¿Cree
usted, realmente, que Moisés iba a perder el tiempo dictando cátedras sobre la
higiene corporal? No. No. No. La Biblia es altamente simbólica. Fue escrita por
Iniciados para ser entendida por Iniciados, ya lo hemos dicho antes. La verdad acerca de este sexto mandamiento es mucho
más profunda. Perder las aguas seminales es un delito muy grave. A ello se
refiere San Pablo cuando nos dice: “Todo pecado será perdonado, menos aquél que
atenta contra el Espíritu Santo”. El Espíritu Santo, amigo mío, es la fuerza
sexual presente en toda la Naturaleza. El hombre de las antiguas razas que nos
han precedido en el curso de la historia no fornicaba para reproducirse, aunque
tenía relaciones sexuales con su mujer. Existió y sigue existiendo un método
por medio del cual hombre y mujer pueden disfrutar del matrimonio y de la vida
sexual (que es un legítimo derecho de la especie humana) sin llegar a la
fornicación, es decir sin perder sus aguas seminales... P.:
Pero, ¿dónde está ese método?, yo jamás he oído hablar de ello...
R.:
Debo aclararle que en la doctrina
cristiana antigua todo esto estaba muy claro. Pero a raíz del concilio del año
1300 después de Cristo celebrado en Nicea y luego en el concilio de Trento
celebrado en 1500, todo esto se tergiversó y se mutiló. Hoy
existen muchas biblias cristianas pero mutiladas, y esto es muy grave... P.:
Y, ¿ustedes los gnósticos conocen ese método de vida sexual?
R.:
Claro que sí lo conocemos pues nos ha
llegado a través de la tradición Gnóstica milenaria que ha resistido el paso de
los milenios, a pesar de haber sido perseguidos y quemados en la hoguera muchos
paladines gnósticos. Pero no somos los únicos que conocemos ese método. Hay en la
India, en Pakistán, en Nepal y en algunas otras regiones del mundo, gentes que
conocen la fórmula mediante la cual el hombre y la mujer pueden unirse
sexualmente sin llegar a la pérdida de las aguas sexuales. A esto se le llama
en la India Tantrismo, Yoga Tántrico, Kundalini Yoga o Agni Yoga, etc. En otros
lugares a este sistema se le llama caretza y hasta han existido sociedades
científicas como la comunidad odeina que ensayaron este método en Estados
Unidos de Norteamérica logrando resultados extraordinarios de los cuales sería
muy largo hablar en esta entrevista. Todo ello reviste un capítulo aparte
dentro de nuestros estudios. P.:
Pero, perdone usted la pregunta ¿existe placer sexual en este tipo de relación?
R.: No solo existe sino que además usted puede prolongar el coito durante mucho tiempo. En cambio, utilizando el sistema sexual ordinario que todo e |